

Mientras gran parte del foco suele quedarse en los resultados, en Santa Fe hoy se está desarrollando uno de los procesos más importantes del deporte adaptado argentino femenino.
La Selección Argentina femenina de básquet en silla de ruedas, Las Lobas, atraviesa una concentración intensiva en las instalaciones de CILSA con la mirada puesta en el repechaje mundialista que se disputará este año en España y que otorgará plazas para el Mundial de Canadá 2026.
Durante esta semana, el cuerpo técnico encabezado por Carlos Cardarelli trabaja con el plantel en jornadas de doble turno buscando llegar en óptimas condiciones al gran objetivo internacional del año.
Según publicaciones y seguimientos en redes sociales vinculadas al seleccionado y al básquet adaptado argentino, los entrenamientos están enfocados en:
Las propias jugadoras compartieron imágenes de las sesiones en Santa Fe mostrando un clima de muchísima intensidad, compromiso y unidad grupal.

El seleccionado argentino buscará en España la clasificación al Mundial de Canadá 2026, uno de los eventos más importantes del calendario internacional del básquet femenino en silla de ruedas.
Por eso esta concentración aparece como una etapa determinante dentro del proceso.
Desde el entorno del equipo destacan especialmente:
✅ El crecimiento físico del plantel
✅ La consolidación de jugadoras jóvenes
✅ El fortalecimiento del juego colectivo
✅ Y la construcción de una identidad competitiva
Las Lobas no solo quieren competir:
quieren consolidarse definitivamente entre las mejores selecciones del continente.
La elección de Santa Fe tiene un valor muy fuerte dentro del deporte adaptado argentino.
CILSA es una institución histórica en el desarrollo del básquet en silla de ruedas nacional y durante años fue semillero de jugadores y jugadoras que llegaron a representar a Argentina.
Por eso, para muchas integrantes del plantel, entrenar allí también tiene una carga simbólica especial.
Es entrenar donde nació gran parte de la historia del básquet adaptado argentino.

Las Lobas atraviesan uno de los momentos más importantes de los últimos años.
No solamente intentan clasificar a un Mundial.
También están consolidando un proyecto deportivo femenino que sigue creciendo pese a las dificultades estructurales que muchas veces atraviesa el deporte adaptado.
Y quizás ahí esté una de las claves más importantes de este proceso:
Mientras afuera se habla de resultados…
en Santa Fe se está construyendo algo mucho más profundo.
Un equipo con identidad.
Con recambio.
Con ambición.
Y con ganas de demostrar que el básquet femenino en silla de ruedas argentino está listo para seguir haciendo historia.