


La Selección Argentina de rugby en silla de ruedas, conocida como Los Ocelotes, se encuentra disputando el Torneo Clasificatorio Mundialista en Medellín, Colombia, una competencia clave en el camino hacia el próximo Campeonato Mundial.
El certamen reúne a equipos de gran nivel internacional como Nueva Zelanda, Suiza, Países Bajos, Chile y el seleccionado anfitrión, en una instancia decisiva donde está en juego la clasificación al Mundial.

Argentina llegó a este repechaje tras su participación en la Copa América, donde finalizó en la quinta posición, lo que le permitió acceder a esta última oportunidad de clasificación.
En uno de los encuentros más exigentes del torneo, Los Ocelotes enfrentaron a Nueva Zelanda, una de las potencias del rugby en silla de ruedas a nivel mundial. El resultado fue 51-34 a favor del conjunto neozelandés, que logró marcar diferencias desde el inicio.
Sin embargo, el equipo argentino mostró carácter, reacción y una evolución notable en su juego, respondiendo con intensidad y manteniéndose competitivo durante gran parte del partido. El segundo encuenutro de Los Ocelotes fue este Miércoles y estuvo reñido ante Suiza quien se quedó con el triunfo por 55 a 54.

El torneo se desarrolla con una intensa agenda de partidos que incluye fase de grupos y definiciones directas: semifinales, partido por la medalla de bronce, final y ceremonia de premiación.
Los Ocelotes comparten competencia con selecciones de distintos continentes, lo que eleva el nivel y representa una experiencia clave en su desarrollo deportivo.

El gran objetivo es clasificar al Campeonato Mundial de rugby en silla de ruedas, el evento más importante de la disciplina organizado por la federación internacional.
Este tipo de competencias no solo definen clasificaciones, sino que también consolidan el crecimiento del deporte adaptado en Argentina, donde el rugby en silla de ruedas continúa expandiéndose y ganando protagonismo.
Más allá de los resultados, la participación de Los Ocelotes en Medellín refleja el compromiso, el esfuerzo y la pasión de un equipo que sigue rompiendo barreras.
El camino continúa, y con cada partido, Argentina reafirma que está cada vez más cerca de competir al más alto nivel internacional.
El sueño mundialista sigue vivo.